"Año Internacional de las Cooperativas"

17 de julio de 2010

¡De ripley!

Mientras las autoridades del gobierno y sus allegados se esmeran en convencernos, dado que el PIB creció nuevamente este segundo trimestre del año, que todos están beneficiándose de la actual coyuntura económica. En su mísera cara un pequeño grupo de empleados, del sindicto de trabajadores de la empresa Ripley, acaba de enrostrarle que en este país, con este modelo económico, no todos crecen. (i)
Lo que los trabajadores de Ripley, empresa  que constituye un ícono de la transformación económica iniciada desde la década de los noventa en el Perú, reclaman es simplemente el reconocimiento de sus horas extras. Más claro que el agua no puede ser, pues si alguein es contratado para trabajar 8 horas y la empresa desea contar con más horas de servicios laborales debe pagar un adicional. ¡Principio básico del derecho laboral! Acaso, no dicen los defensores de la teoría económica neoclásica (liberal) que todo intercambio se efectúa siempre que sea beneficioso para ambas partes. Olvidan los caballeros del neoclasicismo, que el modelo ocio - ingreso de la oferta laboral, es una burda simplificación del mercado laboral peruano. En este caso, una sociedad, donde la empresa puede usar la coerción, no la amenza del despido sino el despido mismo, para hacer prevalecer términos de intercambio más adecuados a sus intereses no es con seguridad un intercambio beneficioso para ambas partes.
Los trabajadores han denunciado jornadas de 12 a 14 horas, 4 a 6 horas más por la cual han sido contratados. (ii) ¿Y qué dicen nuestras autoridades al respecto?. ¿Y cómo responden los medios de comunicación? Una noticia grave como ésta, en nuestros medios merece menos espacio que el problema de paternidad de un cómico. No debiera, pues estamos ante una violación flagrante de los derechos fundamentales de la persona, en este caso de los trabajadores que no son tratados como personas sino simplemente como una mercancía más, tan similar a la esclavitud. Por otro lado, ¿registrará esta situación el INEI cuando estima los salarios?, pues si no lo hace, los trabajadores estarían percibiendo un salario nominal/hora hombre 33% a 43% menos de los registrado estadísticamente. Sus estadísticas salariales estarían sobrestimadas.
En este país, donde las autoridades del gobierno no son autoridades del Estado Peruano sino serviles hombres del capital transnacional, nadie le sale al frente al gerente de recursos humanos de esta empresa que declara con total desparpajo; quien ahora afirma que están dispuestos a pagar las horas extras luego de verificarlas, lo siguiente: "Sistémicamente tenemos que tener exactamente cuáles corresponden y cuáles no corresponden. Eso hay que verificarlo, tenemos nosotros 13 tiendas, se hace la verificación y luego se pagan las horas extras". Esta empresa que tiene todo un sistema para controlar las ventas a sus clientes hasta el menor centavo, los intereses y la morosidad, quién puede creer que no tenga un sistema que verifique qué trabajadores han laborado horas extras. La verdad, esto sí es como para no creerlo.
Pero lo sucedido en Ripley no es un asunto aislado, es una práctica de esta empresa burlar los derechos laborales. Ya anteriormente había sido multada por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, por un monto de 49329 nuevos soles debido a:
- La desnaturalización de contratos a plaza determinado de 210 trabajadores
- No acreditar el depósito de la Compensación por Tiempo de Servicio (CTS) de noviembre del 2009. (iii)
Esta práctica laboral de parte de las empresas, que no es un problema de nacionalidad del capital, obedece simplemente a una sencilla razón: la flexibilización de la legislación laboral dada durante el gobierno de Fujimori y que ningún gobierno que le sucedió siquiera cuestionó. Esto es lo que Fujimori, además de los delitos por lo que ha sido condenado, le debe a los trabajadores del Perú, el retroceso de sus derechos laborales, donde al trabajador no se le paga sus horas extras, donde el trabajador no es "trabajador" pues brinda "servicios no personales" a la empresa, contratos de locación que no implican derecho laboral alguno, despidos arbitrarios, trabajadores sin seguro, etc. Eso es por lo que Keiko Fujimori debe responder, que lo sepan todos los peruanos, que el gobierno de su padre no sólo fue corrupto sino llevó a los trabajadores a una condición laboral precaria, a una situación de esclavos modernos, donde su condición de persona se ahoga en la lógica de la rentabilidad empresarial.
Finalmente, de alcanzar el éxito el sindicato de trabajadores de Ripley en sus reclamos sería la plasmación de una mayor equidad, de una justicia distributiva de la que tantos trabajadores peruanos hoy no poseen. Esto sería una muestra de que los sindicatos bien conducidos, centrados en la defensa de sus derechos laborales, pueden conllevar a un Perú mejor. Sólo los defensores del dogma del mercado libre y los fascistas ven en los sindicatos trabas para el desarrollo de un país. Los sindicatos, como lo tuvieron en las sociedades más desarrolladas, tienen un rol importante para alcanzar la equidad distributiva y por ende una mayor eficiencia, las cuales son condiciones necesarias para alcanzar el desarrollo económico (que no es lo mismo que crecimiento económico). Definitivamente, esas "buenas noticias" que anuncia la ministra Mercedez Aráoz, no están dirigidas a los trabajadores de Ripley. (iv) 
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(i) La ministra de Economía y Finanzas recientemente ha declarado que el PIB creció en este segundo trimestre a una tasa de dos dígitos, revertiendo el resultado negativo del segundo trimestre del 2009. Ver: http://www.andina.com.pe/espanol/Noticia.aspx?id=8XqlEtUMe54
(iii) Multa que aún no se ha hecho efectiva, pues aún no se agotado el proceso.
(iv) Esta situación también pone en evidencia que las centrales sindicales, tanto tiempo maniatadas por partidos políticos han caducado, ya que no son representativas y no canalizan las expectativas de los trabajadores.  

5 comentarios:

Hannibal Wagner dijo...

Interesante. Sin embargo, siendo usted profesor de Macroeconomia (y espero que este comentario no repercuta en mi nota del curso), se esperaría alguna propuesta, ademas de la simple critica. No es tan difícil! por ejemplo, la implantación de un sistema electrónico que permita levantar quejas anónimas (actualmente, es necesaria la presentación de la información del denunciante, lo cual genera miedo de despido en los trabajadores...) que luego serán revisadas según la frecuencia de aparición de términos clave (en este caso, las denuncias anónimas que contengan la palabra Ripley, serian archivadas hasta tener un volumen mínimo que indique posible irregularidad, y entonces, y solo entonces, se proceda a una constatacion por parte del ministerio de trabajo, de modo que las denuncias falsas o infundadas son pasadas por alto en el sistema anónimo, todo esto manteniendo también, claro, los recursos de queja tradicionales). Respecto a los sindicatos, por que se permite la existencia de sindicatos con tan baja representatividad? Una cosa que se podría hacer al respecto, es modificar la forma actual de funcionar de los sindicatos, dividiéndolos en dos instituciones diferentes: La una destinada a proteger únicamente los derechos laborales de acuerdo a las normas del ministerio de trabajo y la OMT, y la otra para resolver los problemas de las expectativas salariales. Como es obvio, la primera no tendría problema de representatividad alguno. Y la segunda, podría incluso no existir en sectores en los que los actuales sindicatos son completamente inútiles o innecesarios. Pero, bueno, usted es el profesor. Qué sugiere?

Hannibal Wagner dijo...

Mi error: Escribí OMT en lugar de OIT. :-) Errata hecha!

Eloy Avalos dijo...

De profesor a lo que se sugiere no hay conexión. Pero, bueno, en toda crítica la propuesta o está implícita o es explícita . .y creo que el post deja traslucir lo primero. La salida tal como lo planteas reduce el problema a una cuestión técnica. Pero, capacidad hay, entonces ¿porqué no se implementa? Pues, la decisión es política y esto implica dilucidar los intereses que hay detrás. En este caso, equilibrio no implica eficiencia ni bienestar.
Saludos

Hannibal Wagner dijo...

Acepto que la critica implica voluntad, pero reconozcamos que un millón de criticas no hacen una propuesta. Por otro lado, reducir los problemas a algo lo mas técnico posible, no es el trabajo de los economistas? Es eso lo que nos permite modelar, y los modelos son nuestras herramientas. La otra opción es dejar que los chicos de las facultades de sociales manejen la economía. Ahora, que el equilibrio no implica eficiencia o bienestar, es un hecho. Sin embargo, la eficiencia y el bienestar SI implican un equilibrio (global). Es como subsidiar a un mercado (suponiendo que los mercados trabajan ya en su "optimo social") con recursos de otro. Los óptimos sociales, por muy bonitos que sean, se pierden. Finalmente, pensar que absolutamente toda decisión que implique a los políticos tiene intereses detrás, me parece comparable a las teorías conspiratorias según las cuales todo es un plan de los sionistas para adueñarse del mundo. Respetuosamente: su alumno que espera no jalar por escribir esto :-)

Eloy Avalos dijo...

No. Un millón de crítica implica un millón de propuestas. Le repito, una "crítica" (no cualquier otra cosa), implica necesariamente una propuesta. ¿Puede usted inferir de la lectura esto?
Por otro lado, el aspecto técnico es sólo un problema de los tantos que puede afrontar el economista . . . pero finalmente eso no es lo determinante. Un proyecto o una medida puede ser tecnicamente viable, pero políticamente no lo es. Además, el caracter utilitario de la economía reside en eso, en la política económica.
En cuanto a la relación entre eficiencia, bienestar y equilibrio, tampoco lo segundo es cierto, por ejemplo, una situación de mayor equidad podría siginificar una situación de mayor bienestar (como estar en el medio de la caja de Edgeworth), pero si esto es alcanzado mediante un mecanismo ajeno al sistema de precios, entonces no es equilibrio. Más bien, eso sí, su ejemplo es el caso de lo que afirmé en el primer comentario.
En cuanto a los intereses, lo digo en términos de costos y beneficios. Si asumimos que el mundo opera "como si" fuera un mundo de escasez, entonces necesariamente toda política que implique una signación de recursos, necesariamente implicará costos y beneficios para cada grupo involucrado. Pensar que detrás de la política (no digo políticos) no hay intereses es una visión un poco ingenua y esto no tiene que ver con la retórica de la conspiración.